INTERCAMBIO: DÍA 1. VISITA A LA CIUDAD DE PARÍS

Tras pasar la noche viajando en autobús, aproximadamente a las 9 de la mañana hemos llegado a París entre caras dormidas pero expectantes e ilusionadas por visitar la bella capital francesa. Nuestro primer destino ha sido la catedral de Notre Dame; nuestros alumnos han tenido tiempo para visitar su interior y deleitarse con las impresionantes vidrieras y su solemne altar mayor. Han podido recorrer la conocida Île de la Cité donde se sitúa la catedral y poco a poco nos hemos encaminado hacia el museo del Louvre dando un plácido paseo a orillas del río Sena. La lluvia ha empezado a hacer acto de presencia como preludio de lo que nos esperaba después.


Hemos llegado con tiempo suficiente al Louvre por lo que, aquellos valientes a los que no les ha importado caminar un poco más bajo la intensa lluvia que en ese momento caía y nos han acompañado, han podido ver el elegante edificio de la Ópera de París, regresando puntuales para la obligada visita a uno de los museos de más renombre en todo el mundo. Durante dos horas, los alumnos han recorrido las distintas galerías del enorme museo deleitándose con algunas de las mejores y más importantes obras maestras de la escultura y la pintura, mención especial para la Mona Lisa de Leonardo da Vinci, la escultura de la Victoria de Samotracia o el famoso cuadro del artista francés Eugéne Delacroix “La Libertad guiando al pueblo”.


A la salida del museo la lluvia se había tornado nieve lo que sumado a la baja temperatura complicaba en gran medida el plan inicial de la tarde. Tocaba receso para almorzar y suponemos, o más bien confirmamos, que el restaurante de comida rápida más famoso del mundo situado a escasos 100 metros del museo de Louvre habrá agradecido, y mucho, la presencia de nuestros chavales en esta tarde de sábado. Con el estómago lleno nos hemos dirigido caminado hacía el Arco del Triunfo, nuestra próxima visita programada. La nieve es ya una constante que no nos abandonará en lo que resta del día, así que descartamos recorrer los jardines de las Tullerías y nos encaminamos hacía nuestro destino bajo los soportales de la Rue de Rivoli y recorremos la última parte del trayecto por los Campor Elíseos.

Una vez en el Arco del Triunfo, a tenor de las pésimas condiciones, damos la opción de subir a la parte más alta a aquellos que así lo deseen o descansar en una de las salas de su interior a aquellos que así lo prefieran. Una vez más, son muchos los que hacen de tripas corazón y se encaminan por los innumerables peldaños ávidos de contemplar la ciudad de París desde las alturas. Lamentablemente, la nieve y la niebla hacen que la añorada foto con la Torre Eiffel de fondo no luzca tal y como podría esperarse. No obstante, no pierden la sonrisa ni la cara de ilusión en ningún momento, algo digno de destacar.


Ahora sí es momento de valorar el siguiente paso, la ansiada visita a la Torre Eiffel. Reunimos a los alumnos y aquello parece un batallón de un ejército tras librar una contienda en la ciudad de Stalingrado. Se les ve cansados, ateridos de frío y decidimos darles una tregua para descansar un poco y entrar en calor. Creemos que en esas condiciones la subida a la Torre Eiffel no es una buena opción pero no vamos a privarles de la visita al monumento más emblemático de la ciudad. Decidimos coger el metro y llegar hasta Trocadero, desde se obtiene una de las vistas más espectaculares del emblema francés. Y así fue. Tras girar el muro y encontrarse de frente la torre iluminada, sus caras y expresiones de asombro lo decían todo.

Decidimos adelantar una hora el horario previsto de salida por lo que han cenado por los alrededores (¿algo más típico que cenar un crêpe bajo la torre Eiffel?) y tras recorrer el campo de Marte hemos puesto fin a un día realmente espectacular pese a la lluvia, la nieve y el frío. Desde aquí agradecemos a nuestros alumnos su comportamiento y actitud a lo largo de todo el día, nos han puesto las cosas muy fáciles. ¡Rumbo a Groningen!

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